Hoy vuelvo a quitar otro clavo,
cuyo nombre es humillación,
no puedo huir de mi misma,
ni dejar atrás la puerta del amor
con todo lo que aporta y reconforta,
más… cuando me siento como una niña.
No puedo no, engañar a la Muerte,
ni avivar lo inerte,
ni huir del amor cuando extrañas,
al hombre que prometió quererte…
Ojalá no hubiera venido a esta tierra…
¿qué haré?
¡Oh, mi corazón que aquí has elegido!
¿vivir frente al rostro de aquél que te ha humillado?
¿cómo vivir al lado de aquél a quien amas?
no te angusties corazón,
no pienses ya más…
de mi misma ten compasión.
¿Dejarás que crezca la amargura?
Hoy he sentido que no estaba,
junto a ti, a tu lado, me perdí… huí…
Huí, hasta convertirme en una náugrafo de sal,
cristalizada en solo nostalgia
con olor a esperanza.
Hueles a cierto, a verdad, a humillación…
me perdí y no encontré ningún imán
que guiara mis pasos conscientes.
Respiro distancia y le miro, desde muy lejos,
desde mi cumbre hasta sus escombros fríos.
Resuenan palabras hirientes,
valor, coraje, dolor, asombro, lluvia…
y en mi rostro un puñado de sal
disuelto en el transcurso de las horas.
cuyo nombre es humillación,
no puedo huir de mi misma,
ni dejar atrás la puerta del amor
con todo lo que aporta y reconforta,
más… cuando me siento como una niña.
No puedo no, engañar a la Muerte,
ni avivar lo inerte,
ni huir del amor cuando extrañas,
al hombre que prometió quererte…
Ojalá no hubiera venido a esta tierra…
¿qué haré?
¡Oh, mi corazón que aquí has elegido!
¿vivir frente al rostro de aquél que te ha humillado?
¿cómo vivir al lado de aquél a quien amas?
no te angusties corazón,
no pienses ya más…
de mi misma ten compasión.
¿Dejarás que crezca la amargura?
Hoy he sentido que no estaba,
junto a ti, a tu lado, me perdí… huí…
Huí, hasta convertirme en una náugrafo de sal,
cristalizada en solo nostalgia
con olor a esperanza.
Hueles a cierto, a verdad, a humillación…
me perdí y no encontré ningún imán
que guiara mis pasos conscientes.
Respiro distancia y le miro, desde muy lejos,
desde mi cumbre hasta sus escombros fríos.
Resuenan palabras hirientes,
valor, coraje, dolor, asombro, lluvia…
y en mi rostro un puñado de sal
disuelto en el transcurso de las horas.
Advertisement